jueves, 3 de septiembre de 2026

Vial y Reformas Constitucionales, La persistencia de la Doctrina de Seguridad Nacional.


A propósito de las declaraciones del Senador Cristian Vial respecto de la Reforma Constitucional presentada por el presidente Kast sobre seguridad nacional y territorial, el referido parlamentario afirmó que, si una modificación constitucional de similares características hubiese sido presentada por la excandidata presidencial Jeannette Jara, él la habría rechazado.

Llama la atención que se formule un juicio a priori sin que necesariamente medie una lectura, análisis y comprensión detallada de su contenido de dicha propuesta. Una conducta de esta naturaleza podría dar cuenta de la prevalencia de una mirada dogmática e ideológica por sobre un ejercicio de deliberación que, por su investidura, debiera estar sometida a un análisis crítico, jurídico y democrático que considere el bien común y no solamente los intereses de un sector político en particular.

En este contexto, las palabras esgrimidas por Vial adquieren una especial relevancia. No estamos frente a una persona cuya trayectoria se haya desarrollado exclusivamente en espacios políticos partidarios, sino ante un actor relevante en el Ejército de Chile que, durante su trayectoria militar llegó a ocupar cargos de relevancia institucional, alcanzando el grado de General de División.

Y aquí viene lo especialmente preocupante: la mirada expresada por Vial, no parece constituir un fenómeno completamente aislado. A ellas, se suman miradas y posiciones políticas particularmente similares de otras personas vinculadas al mundo de la defensa nacional o de la seguridad pública, entre ellas la del General (r) Bassaletti, el Almirante (r) Kenneth Pugh o el Cabo Zamora.

Mas allá de las posiciones políticas que legítimamente todo ciudadano puede sostener, lo relevante es preguntarse por qué determinados sectores ligados a las Fuerzas Armadas continúan manifestando ideas y concepciones ideológicas estrechamente vinculadas con la tradición heredada por la dictadura cívico - militar encabezada por Augusto Pinochet.

El problema, entonces, no radica en las posiciones que un ex uniformado pueda tener. En toda sociedad democrática, toda persona tiene el derecho de expresar sus ideas, posiciones o visiones de la sociedad y participar en el debate público. La preocupación surge cuando, dentro de instituciones vinculadas a la defensa nacional aparecen espacios para su reproducción y legitimización que trascienden a relaciones profesionales o de subordinación, que corresponden a estas instituciones en un régimen democrático.

A raíz de lo expresado anteriormente, resulta pertinente preguntarse si la llamada “Doctrina de Seguridad Nacional” continúa operando, aunque sea de forma solapada en estas instituciones.

Para contextualizar, la Doctrina de Seguridad Nacional fue un conjunto de ideas y practicas militares llevas a cabo en Latinoamérica durante la guerra fría, bajo el alero e influencia de Estados Unidos.  Esta doctrina, postulaba la idea de la existencia de un “Enemigo Interno” considerado una de las principales amenazas para la seguridad y estabilidad del Estado. Bajo este ideario, personas vinculadas al comunismo, movimientos sociales y disidencias políticas podían ser consideradas amenazas para el orden institucional.

La idea no es tratar de afirmar que toda posición favorable a la seguridad sea un signo de pinochetismo. Tampoco resulta pertinente sostener que personas vinculadas al mundo uniformado deban ser privadas del legítimo derecho ciudadano a expresar sus ideas y participar del debate público. La cuestión es más profunda: debemos preguntarnos hasta donde determinadas ideas sobre el orden, la seguridad y la amenaza interna continúan presentes en sectores que históricamente estuvieron vinculados a una institución que, durante la dictadura tuvieron un papel central en el ejercicio del poder.

En este sentido, las declaraciones de Vial suponen abrir cuestionamientos que trascienden su propia persona. Durante los gobiernos de la Concertación, especialmente durante la década de 1990 y comienzos de los 2000 hubo importantes esfuerzos por reparar, reconocer y establecer la responsabilidad de Estado frente a las violaciones a los Derechos Humanos. Sin embargo, ese proceso de democratización post-dictadura encontró espacios de resistencia y continuidad dentro de las Fuerzas Armadas y de Orden.

Estos espacios pudieron constituir terreno fértil para la continuidad, reproducción y legitimización de ideas que vemos hoy reflejadas al menos parcialmente en las palabras del General Vial entre ellas un anticomunismo, que en determinados casos supone guardar sintonía con esta doctrina.

Para finalizar, resulta legítimo preguntarse qué formación doctrinaria están recibiendo los estudiantes de las distintas escuelas de las Fuerzas Armadas y de Orden, qué lugar ocupan la Democracia, los Derechos Humanos y la subordinación al poder civil, y como estas instituciones entienden su papel dentro de una sociedad democrática.

Porque una democracia no se consolida únicamente con a través de reformas legales o el reemplazo de autoridades. También nos obliga a revisar críticamente aquellas culturas institucionales o doctrinarias y concepciones del poder que eventualmente pueden sobrevivir incluso mas allá de que el régimen haya terminado.  


miércoles, 6 de mayo de 2026

Entre la comprensión del pasado y la intervención del presente: vínculos entre Historiografía y Trabajo Social


Por: Rodrigo Núñez Gómez: Trabajador Social - Profesor de Historia. 

Una de las primeras inquietudes que surgió al momento de ingresar a mi primer pregrado fue cómo profundizar mi interés por la Historia. Ciertamente, esta inclinación no emergía de manera casual, sino que respondía a rasgos propios de una personalidad curiosa, orientada a la búsqueda de respuestas y a la comprensión progresiva de los diversos procesos y acontecimientos que han marcado el devenir de la humanidad.

Respecto de mi segundo pregrado, en el caso particular del Trabajo Social, la inquietud se centraba en cómo profundizar y profesionalizar acciones desarrolladas en un contexto específico. Más allá de una ayuda asistencial, el objetivo era promover intervenciones capaces de generar transformaciones significativas en la vida de las personas, con un profundo sustento en la autodeterminación y el respeto irrestricto de la dignidad humana.   

Entonces, una de las preguntas obvias que se podría hacer una persona que ha explorado ambas disciplinas es: ¿cómo se podrían complementar ambas disciplinas? O, por el contrario, ¿estas se contraponen? La presente reflexión pretende responder estas interrogantes, así como proponer aportes disciplinares para ambas áreas de conocimiento.

En este contexto, cada disciplina tiene un foco común. La historiografía no es solo contar el “pasado”, sino que, más allá de eso, implica analizar procesos, estructuras, actores y cambios en el tiempo. En definitiva, busca explicar por qué la sociedad es como es.

A mayor abundamiento, Marc Bloch, en su imprescindible texto Introducción a la Historia sostiene que esta es la ciencia de los seres humanos en el tiempo, escapando de la lógica de solo hacer un listado de hechos inconexos. En este sentido, la École des Annales (Escuela de los Annales), fundada por el propio Bloch y Lucien Febvre e integrada posteriormente por historiadores como Pierre Vilar, Jacques Le Goff o Pierre Nora, proponen una historia total e interdisciplinaria que integra la economía, la geografía, la sociología y la psicología. Con la finalidad de estudiar en profundidad las estructuras sociales y los procesos de larga duración, por sobre la individualidad de los hechos.

Edward Carr, por su parte, en su ya célebre obra ¿Qué es la Historia?, plantea que el objetivo de esta no es solo narrar, sino que comprender el desarrollo de la sociedad. Sirve como guía para observar el progreso humano, así como para entender a las diversas fuerzas sociales, subrayando que la historia es una construcción social y no una verdad absoluta ni inmutable.  

Finalmente, Edward Thompson explora la importancia de los sujetos y las experiencias, lo que se conoce como “historia desde abajo”, es decir, de quienes han sido excluidos en esta construcción social de la historia.

Respecto del Trabajo Social, por su parte, puede comprenderse, de manera general, como la intervención directa en problemáticas sociales complejas y concretas (desigualdad, exclusión o vulnerabilidad), con una fuerte implicancia práctica y ética.

Para profundizar las cuestiones disciplinares del Trabajo Social, debemos tener en consideración que esta busca y promueve el cambio, el desarrollo social, la cohesión, fundamentándose en los derechos humanos, justicia social y en teorías de las ciencias sociales.  

Desde esta perspectiva, Mary Richmond propuso un enfoque interventivo desde lo individual, en base a diagnósticos y a un método cercano a las ciencias médicas. Sin embargo, sin duda alguna ofrece aportes sustantivos al proponer especificidad científica al modelo de intervención.

Ahora bien, el Trabajo Social ha ido dejando de forma paulatina estas ideas más individualistas, avanzando hacia procesos críticos que sostienen que la intervención es un proceso situado en contextos históricos y sociales determinados. En este sentido, Ezequiel Ander-Egg propone que el Trabajo Social debe orientarse a la transformación de las condiciones estructurales que generan desigualdad, lo que pretende superar visiones reduccionistas basadas en el asistencialismo.

Finalmente, Paulo Freire sostiene la importancia de la conciencia crítica, entendiendo a los sujetos como seres históricos con capacidad de transformar la realidad.

Entonces, al volver a las interrogantes planteadas previamente, podemos afirmar que existen puntos de encuentro entre la historiografía y el Trabajo Social. Si bien es cierto que el segundo opera desde el presente inmediato, sin duda se nutre de problemas que tienen raíces históricas, como la desigualdad, la segregación territorial, los sistemas de protección y las relaciones de poder. Bajo esta perspectiva, la historiografía aporta una mirada contextual y de memoria.

Asimismo, la historiografía fortalece al Trabajo Social en al menos tres aportes concretos:

Desnaturaliza problemas sociales: la historia muestra que elementos vistos como “normales” (índices de desigualdad o vulnerabilidad) son, en realidad, el resultado de procesos históricos, lo que evita que el Trabajo Social caiga en explicaciones individualistas.

Incorporación de la memoria y trayectorias vitales: las personas y comunidades tienen historias particulares, lo que permite generar intervenciones situadas y pertinentes a los contextos.

Comprensión de la evolución de políticas públicas con perspectiva histórica: las políticas sociales existentes no surgen de la nada, sino que responden a contextos históricos específicos; un ejemplo de aquello es la Ley de la Silla.

En esta misma línea argumentativa, el Trabajo Social también entrega aportes sustantivos a la historiografía. En este sentido, el acceso a experiencias vividas y relatos de sujetos situados en la subalternidad permite construir historia desde abajo, vinculada a la historia oral. Asimismo, introduce una dimensión ética y situada sobre hechos históricos, acercando a la historiografía a las realidades concretas y actuales.

Para finalizar esta reflexión, es preciso sostener que el Trabajo Social, sin contar con la historia, corre el riesgo de intervenir irremediablemente de forma superficial. Por otra parte, la historiografía, sin vínculo social vivo, puede volverse irrelevante. Sin duda, su articulación permanente permite una comprensión crítica del presente, favoreciendo intervenciones más consistentes y transformadoras.   

viernes, 27 de marzo de 2026

El mito del Estado en quiebra.

 

Por: Rodrigo Núñez Gómez. Trabajador Social y Profesor de Historia y Geografía.

En la última semana mucho se ha hablado sobre el estado de las arcas fiscales. El relato de la crisis de seguridad e inmigración migró, a ritmo vertiginoso, hacia la idea de una crisis fiscal sin precedentes. Slogans como “no hay plata”, “se robaron todo”, “un país sin caja”, “recuperaremos el Estado de Derecho” y el ya célebre – por lo amateur – planteamiento que estaríamos en quiebra han copado el debate público.

Estas consignas buscan imponer la idea de que habitábamos en una suerte de Estado Fallido, sin embargo, este estado supone la pérdida de capacidades fundamentales como como la recaudación de impuestos, hacer cumplir la ley, la seguridad, el control del territorio o el desarrollo institucional. Ejemplos claros de estas fallas estructurales se observan en países como Birmania, Haití, Sudan, Siria o la República Democrática del Congo. En definitiva, la narrativa que buscan construir Kast y su equipo es que son los salvadores y recuperadores del Estado

No obstante, el relato construido por la autoridad de turno choca frente a una realidad observable y objetiva en cuanto a la crisis fiscal, es posible observar que nuestro país no se encuentra en un plano catastrófico como lo han querido demostrar.

Hoy la masividad de información incompleta o derechamente falsa no da mucho espacio para la contra argumentación, obligando más bien a realizar un ejercicio de desmitificación.

Entonces, para ello, es necesario acércanos a los datos que dan cuenta de aquello, En este sentido, Chile presenta una deuda publica en torno al 42% del Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo al Banco Central el déficit estructural ascendió a un 3.6% lo que superó las proyecciones iniciales, sin embargo, notablemente inferior al déficit fiscal del gobierno de Piñera II quien al entregar el poder este fue de un 7.2%, en un contexto marcado por la crisis social y la pandemia que obligó a reforzar el Estado.

Pues bien, al llevar estas cifras en perspectiva comparada con países de la OCDE es posible observar que Chile no se encuentra en una posición desmejorada. Por el contrario, mantiene indicadores que lo posicionan como una economía relativamente estable y atractiva para la inversión.

De acuerdo a los datos de la OCDE y el Fondo Monetario Internacional los niveles de deuda como porcentaje del PIB en algunos países son los siguientes.

País

% Deuda PIB

Japón

250%

Grecia

159,7%

Estados Unidos

120,8%

Francia

113,1%

Portugal

94,9%

Austria

82,9%

 

Pues bien, también, podría argumentarse estas son economías a gran escala. Sin embargo, al observar países de tamaño más comparable, la tendencia se mantiene:  

País

% Deuda PIB

Colombia

67,4 %

Costa Rica

60.3%

 

Finalmente, si se analiza el caso de países que suelen ser referidos por la actual administración como Hungría, Italia, El Salvador o Argentina. Los datos muestran:

País

% Deuda PIB

Italia

137,3%

Hungría

73,5

El Salvador

89%

Argentina.

73,3%

 

Todo lo anterior, permite concluir que, si bien existe una tendencia mundial al aumento del endeudamiento del gasto público – lo que da cuenta de un fenómeno estructural – ello, no implica necesariamente que en Chile exista un escenario de crisis fiscal.

Evidentemente, es necesario avanzar en ajustes que permitan una trayectoria sostenible de las finanzas públicas. No obstante, estas no deben caer desproporcionadamente por las bases populares y sectores medios.

 

En Chile no se han robado la plata…….

lunes, 23 de marzo de 2026

La construcción de la emergencia: Cuando el relato no basta.



Por: Rodrigo Núñez Gómez. Trabajador Social – Profesor de Historia y Geografía. 

En el Boxeo existen dos formas de ganar (o perder) un combate, por decisión de los jueces o por un contundente Knockout. La metáfora recién expresada no es antojadiza para describir un momento determinado, donde más que un término de combate por los puntos, lo que en realidad está en juego es la capacidad de resistir de pie. 

El inminente aviso de la eliminación o reducción del MEPCO – con sus esperados efectos económicos y sociales – no debe analizarse de forma aislada o por su contenido, sino que se circunscribe en una estrategia comunicacional y política amplia. El gobierno de José Antonio Kast, ha logrado insertar una agenda intensa y vertiginosa, frente a los cual sectores de centroizquierda e izquierda han tenido profundas y preocupantes dificultades para confrontar con respuestas consistentes. 

Frente a esta vorágine resulta útil observar el concepto “flood the zone” (“inundar la zona). estrategia comunicacional creada por Steve Bannon – ideólogo de la primera candidatura de Donald Trump. Esta lógica consiste en saturar con una gran cantidad de anuncios de forma frenética e incesante con la intención de que los sectores opositores queden en una posición que les impida frenar la arremetida y que la opinión publica quede en estado de confusión debido a la masividad de información. 

Para graficar en clave local, esta dinámica puede observarse en la seguidilla de anuncios que han marcado la agenda política reciente: la eliminación o reducción del MEPCO, Ajustes en gratuidad universitaria, cobro del CAE, eliminación de decretos medioambientales, rebaja del impuesto corporativo o de primera categoría, cambios en la aplicación de la ley 40 horas, plan de reconstrucción nacional y el archi comentado “Gobierno de Emergencia”. Entonces, más allá de la valoración de cada una de estas medidas, lo que resulta relevante es su acumulación. 

Lo simultaneo de estos anuncios no solo cumple su función de instalar temas, sino que condiciona los tiempos de disputa lo que dificulta un debate profundo que en definitiva favorece una discusión fragmentada. Todas y cada una de estas medidas polémicas abruman a la opinión pública, tornando compleja la verificación de información lo que finalmente se constituye en una realidad construida. 

Volviendo al deporte pugilístico, la dispersión opositora relativa a sectores de centro, centroizquierda e izquierda han quedado el borde del Knockout debido a su debilitada capacidad de respuesta, impidiéndole construir un discurso común y priorizar estratégicamente acciones. 

En definitiva, se observa más que un problema meramente comunicacional, lo que se evidencia es una dificultad seria de articulación política en un contexto de alta presión. La encrucijada, por lo tanto, se vuelve imperativo avanzar hacia una convergencia amplia que permita enfrentar una estrategia que opera por múltiples frentes de forma simultánea. Por otro, emerge la necesidad de liderazgos capaces de ordenar y proyectar una alternativa que no solo resista, sino que también convoque mayorías. 

En el ring la cuenta para perder por Knockout es hasta 10…… el referee ha contado 8.

martes, 17 de marzo de 2026

Un slogan sirve para ganar una elección, no así para gobernar


Por: Rodrigo Núñez Gómez, Profesor de Historia y Trabajador Social

A menos de una semana de haber asumido el mando de la nación por parte de José Antonio Kast ya hemos sido testigos de diversas iniciativas que según sus propias palabras, buscan “crear un plan de reconstrucción nacional” enmarcado en la narrativa de un llamado “Gobierno Emergencia”. En este punto, resulta coherente detenerse en la construcción de estas categorías conceptuales, pues estas no son neutras: configuran una forma de comprender la realidad.

En este sentido, es posible identificar dos elementos claves. Por un lado, una estrategia comunicativa basada en la simplificación y repetición de mensajes que buscan instalar una lectura del país de un momentum determinado, y por otro lado la construcción de una realidad en base al lenguaje propuesto por Berger y Luckman, perspectiva que es profundizada por Michelle Foucault al analizar como los discursos delimitan aquello que conocemos como verdad. 

Desde una mirada comunicacional la tarea fue exitosa, Kast obtuvo una amplia mayoría lo que le otorga un importante margen de legitimidad social, sin embargo, lo critico no es su capital político, sino en las condiciones discursivas que hicieron posible su llegada al poder y aquí claramente operan con fuerza la narrativa construida y los mecanismos de interpretación instalados en la campaña.

Para profundizar en estas cuestiones, es necesario retroceder a la retórica eleccionaria, se configuró un relato de un Chile que se caía a pedazos ya sea en dimensiones sociales, económicas y morales, no obstante, la realidad empírica decía que en Chile no se vivía este fenómeno calamitoso que Kast propuso en su campaña. 

A mayor abundamiento, revistas especializadas como Newsweek, la Dirección de Presupuestos y el Banco Central por ejemplo dan cuenta de una disminución de la inflación de un 14% a un 2.4%, la inversión extranjera de acuerdo a lo expresado por la politóloga Rachel Theodore aumentó desde 17, 8 billones de dólares en 2019 a 56,2 billones de dólares en 2025, lo que demuestra la confianza externa hacia nuestro país. Lo anterior no niega problemas existentes, sino que busca cuestionar la magnitud del diagnóstico presentado.

Ahora bien, el problema surge cuando el discurso de campaña se traslada sin mediación al ejercicio de gobernar En el marco de los recientes incendios – que llevó a la creación narrativa de un plan de reconstrucción nacional- supone ir mas allá de la reconstrucción de viviendas e infraestructura dañada, sino que busca cimentar un nuevo orden interpretativo de la realidad del país.

En este marco dentro de este plan, se propone la disminución del 4% del impuesto corporativo lo que en el desarrollo de una emergencia cabría esperar un fortalecimiento de la recaudación fiscal entonces surgen preguntas legitimas para refutar esto ¿Desde dónde compensarán los menores ingresos? Y aquí opera lo ideológico, de acuerdo al liberalismo clásico de Adam Smith una menor intervención del estado puede incentivar la inversión extranjera y dinamizar la economía entrando a operar los postulados del Laissez Faire y Laissez Passer. Poder no necesariamente significa que será así 

Educacionalmente, la eliminación de la gratuidad a personas mayores de 30 años socaba los anhelos y esperanzas de un mejor porvenir, el relato construido parece descansar en responsabilizar individualmente a quienes no accedieron a la educación en etapas tempranas de sus trayectorias vitales. Sin embargo, esta visión reduccionista tiende a invisibilizar vidas marcadas por el trabajo, el cuidado familiar, la maternidad u otras condiciones que dificultan compatibilizar estudio y vida personal. 

Finalmente, la eventual eliminación del MEPCO como instrumento de estabilización de los precios de los combustibles se observa como una bomba de tiempo, toda la cadena de distribución se encuentra necesariamente vinculada a los derivados del petróleo, concretamente gasolina y diésel, la eliminación de este sistema supone un aumento del valor de las bencinas en un orden de 250 a 300 pesos semanales que lo que irremediablemente disparara los precios de alimentos y derivados, aumentará la inflación, aumentará el IPC, aumentará la UF y afectando de manera grave la capacidad de adquisitiva de la población. 


Un slogan no gobierna ni da estabilidad......

jueves, 4 de diciembre de 2008

La frontera de una nueva era "Historia contemporánea pasado, presente y futuro"


A modo de presentación la siguiente reflexión historiográfico tomando como textos bases “historia mundial 1914-1950 de David Thomson y critica a la historia contemporánea de A. Saita, en este daremos a conocer una postura clara acerca del termino contemporáneo, la dinámica del mundo en donde estamos situados temporalmente dando un sentido a la humanidad en torno a esta terminología (contemporáneo), ver como este termino condiciona el modo de existencia de cada sujeto, la visión de una nueva historia esta saliendo a la luz, mediante el siguiente estudio mostraremos lo que la misma historia le a costado explicar o se ha encerrado a una sola línea histórica la cual ha condicionado el uso de la palabra contemporánea al mundo en que vivimos hoy.

El análisis historiográfico abre una gran duda acerca del inicio de una nueva era, el paso de lo moderno a lo contemporáneo, estamos en una etapa de una nueva modernidad o es el mismo post modernismo estas interrogantes hacen que surja una cuestión entre sujeto y sujeto o tras siglos y siglos, en este sentido ¿la palabra contemporaneidad es un termino acuñado por la historiografía clásica sin embargo existían sujetos contemporáneos dentro de todos los periodos de la historia?

La historiografía mundial (antiguamente llamada historia universal) habla de un periodo llamado edad contemporánea pero en otros periodos de la historia existieron sujetos contemporáneos entre si, entonces este termino se derrumba o por lo menos queda en tela de juicio y una bastante grande en relación a este tema en cuestión, por esta parte Saita nos dice (1) “no es nada difícil separar la historia antigua o medieval de la contemporánea” pero en relación a los sujetos de las diferentes etapas de la humanidad existen sujetos contemporáneos entre si, entonces los historiadores de las diferentes etapas de la historia escriben en tiempo real a de ellos por en donde son contemporáneos y esto derriba el termino utilizado hasta ahora y la cual aun es utilizada frecuentemente.

para reafirmar lo que anteriormente se ha dicho nos podemos adentrar en los principios de la historiografía en donde podemos hablar de Tucidides, Tacito entre otros autores en este caso contemporáneos entre si en este caso (2) “ la historia contemporáneo no es un genero nuevo” ahora podemos chocar de manera abrupta con otras miradas del termino contemporáneo en donde se abre la frontera a la historia presente en la que hoy vivimos en concordancia con lo que dice thomson nos acercamos a una historia reciente (3) “ por ultimo y por sobre todo, nuestro historiador tiene que ocuparse en aquellos acontecimientos a partir de 1914” he aquí la fortaleza de lo que se plantea (termino de contemporáneo). La historiografía tradicional acuña un término en el cual es usado por todos en general y en este sentido llevándolo al caso chileno el guerrero mapuche Lautaro es contemporáneo al Señor Pedro de Valdivia y los cronistas escribían en tiempo presente a estos sujetos por ende son contemporáneos entre si y en donde la historiografía lo denomina periodo colonial.

Para finalizar este estudio podemos ver que el termino contemporáneo ha esta presente en todas las etapas de la historia simplemente por la idea de que en cada fase de esta (La Historia) surgieron sujetos contemporáneos entre si, en cierta medida es correcto el termino pero debemos tener presente de que en cada periodo de la historia de la humanidad existió este concepto histórico la idea es cuestionar si realmente estemos en una edad contemporánea siendo que este estudio afirma que siempre ha existido este concepto es deber de nosotros ver cual es el nombre apropiado para el periodo en donde estamos viviendo.



jueves, 3 de julio de 2008

el llanto silente del bajo pueblo


A modo de presentación este ensayo historiográfico tomando como texto base “ser niño huacho en la historia de chile” de Gabriel Salazar, básicamente dará a conocer la problemática del bajo pueblo chileno, en este sentido la finalidad del siguiente estudio en cierta medida es reivindicar al mundo popular chileno sometido, atropellado y olvidado (la historia de los sin historia), por la historiográfica tradicional chilena principalmente por la línea decimonónica, además de conocer e interpretar el sentir de estos sujetos y como logran prevalecer hasta hoy el siglo XXI.

Una problemática que aun existe en chile con relación al mundo popular excluido, deja entrever el juego histórico de los poderes chilenos los cuales aun persisten, en este sentido ¿el real papel del mundo popular sigue intacto dentro del chile actual?

Al pasar de los años y analizando la dinámica popular nacional, nos cuenta que aun existen atisbos de una sociedad principalmente popular guardando fielmente las ideas, principios o calidad de vida de estos. Las condiciones infra- humanas que Vivian (1) “todos sabían que un peón gañan, no podía ni el mismo mantenerse con el jornal que pagaban” en este sentido la problemática y el aumento del poder para la oligarquía aún persiste en nuestro país, no con la fuerza de antaño pero si con la fuerza necesaria para mover un estado y es mas, con la fuerza para aplacar las bases populares del mismo.

La historia de los sin historia viendo de un enfoque historiográfico nos habla de la fibra mas profunda de un mundo excluido sin voz ni representación. En este caso (mapuches, peones, gañanes e inquilinos) arrasados por el poder de la oligarquía nacional. En este sentido refiriéndonos al sistema de inquilinaje Salazar dice (2) “por que estos bajo el sistema señorial de la hacienda (autoridad, organización y respeto) fundaron familias numerosas y abundantes” pero que ganaban con esto, pues la nada misma solo ganaba el patrón que explota y se enriquece como quien dice, “con sudor y sangre”. Ganaban un miserable salario y en ello vemos desesperanza y tristeza en las familias, al igual que el país donde vivimos ahora, otro factor es como lo nombra Guillermo o Donnell, la oligarquía fue excluyente del mundo popular y escribió discursos en contra del mundo popular “huacho” , “roto”.

Ahora viendo desde la actualidad podemos ver las problemáticas actuales del mundo popular huachaca como les dicen algunos, la realidad de sus vidas y como se menciono las formas infra – humanas que viven es por ello que gran parte de estas bases se mantiene hoy (3) “ cuando las fabricas niegan el trabajo y el desierto se congela de noche y el amor se aleja para siempre” viendo la realidad, el país ha evolucionado en base a las mismas clases sociales solo la dinámica y la desenvoltura de estos a cambiando pero si la analizamos bien continua siendo la misma realidad del siglo XIX, gente excluida sin voz ni representación y la mano poderosa se lleva todo lo que se ve alrededor nuestro (4) “la triste condición de los pobres y otras peores como la clase obrera deseosa de tener representación en el congreso”.

Como conclusión a este y básicamente analizando los problemas que viven y que vivieron, nos deja una gran enseñanza al estudio de nuestras raíces populares; los modos de vida y como se desenvuelven en un lugar donde no les favorece la mas mínima opción de vida, como también el costo que tuvieron algunos al sufrir y ser atropellados por sus patrones, sudor y sangre derramaron por sus familias y poder darles un mejor vivir, hoy lo vemos de la misma manera; sufrimiento y desesperanza, el poder de la oligarquía persiste y deja de lado a nuestro mundo, al mundo popular.


saludos a franco giordano y te debo los derchos de la foto!!!!!!!!!!!!!!!!!!