Por: Rodrigo Núñez Gómez. Trabajador Social – Profesor de Historia y Geografía.
En el Boxeo existen dos formas de ganar (o perder) un combate, por decisión de los jueces o por un contundente Knockout. La metáfora recién expresada no es antojadiza para describir un momento determinado, donde más que un término de combate por los puntos, lo que en realidad está en juego es la capacidad de resistir de pie.
El inminente aviso de la eliminación o reducción del MEPCO – con sus esperados efectos económicos y sociales – no debe analizarse de forma aislada o por su contenido, sino que se circunscribe en una estrategia comunicacional y política amplia. El gobierno de José Antonio Kast, ha logrado insertar una agenda intensa y vertiginosa, frente a los cual sectores de centroizquierda e izquierda han tenido profundas y preocupantes dificultades para confrontar con respuestas consistentes.
Frente a esta vorágine resulta útil observar el concepto “flood the zone” (“inundar la zona). estrategia comunicacional creada por Steve Bannon – ideólogo de la primera candidatura de Donald Trump. Esta lógica consiste en saturar con una gran cantidad de anuncios de forma frenética e incesante con la intención de que los sectores opositores queden en una posición que les impida frenar la arremetida y que la opinión publica quede en estado de confusión debido a la masividad de información.
Para graficar en clave local, esta dinámica puede observarse en la seguidilla de anuncios que han marcado la agenda política reciente: la eliminación o reducción del MEPCO, Ajustes en gratuidad universitaria, cobro del CAE, eliminación de decretos medioambientales, rebaja del impuesto corporativo o de primera categoría, cambios en la aplicación de la ley 40 horas, plan de reconstrucción nacional y el archi comentado “Gobierno de Emergencia”.
Entonces, más allá de la valoración de cada una de estas medidas, lo que resulta relevante es su acumulación.
Lo simultaneo de estos anuncios no solo cumple su función de instalar temas, sino que condiciona los tiempos de disputa lo que dificulta un debate profundo que en definitiva favorece una discusión fragmentada. Todas y cada una de estas medidas polémicas abruman a la opinión pública, tornando compleja la verificación de información lo que finalmente se constituye en una realidad construida.
Volviendo al deporte pugilístico, la dispersión opositora relativa a sectores de centro, centroizquierda e izquierda han quedado el borde del Knockout debido a su debilitada capacidad de respuesta, impidiéndole construir un discurso común y priorizar estratégicamente acciones.
En definitiva, se observa más que un problema meramente comunicacional, lo que se evidencia es una dificultad seria de articulación política en un contexto de alta presión.
La encrucijada, por lo tanto, se vuelve imperativo avanzar hacia una convergencia amplia que permita enfrentar una estrategia que opera por múltiples frentes de forma simultánea. Por otro, emerge la necesidad de liderazgos capaces de ordenar y proyectar una alternativa que no solo resista, sino que también convoque mayorías.
En el ring la cuenta para perder por Knockout es hasta 10…… el referee ha contado 8.

No hay comentarios:
Publicar un comentario